miércoles, abril 01, 2009

White heaven


La mente disuadida en imágenes y ruido
y esta luz que favorece.

El pulso firme como una roca,
en mis labios los besos
que aún no te he dado,

las gracias para quien comprenda y celebre
su intención.

Resido en este espacio de lealtad
gracias a que existes,

donde entiendo la piel
como última memoria del destino.


Madrid, octubre 2008.
Antonia Ortega Urbano

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Volví a mirar tus labios...
Tu anónima

no map dijo...

;) Dame una pista. A